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Cada diez minutos muere un trabajador de la construcción en el mundo

Se estima que en el planeta fallecen cada año 350.000 personas por accidentes de trabajo, de los cuales 60.000 ocurren en obras de construcción. Académicos europeos analizan la gestión en prevención de riesgos laborales, la asignatura pendiente en esta industria.

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Son muchos los países que no cuentan con información sobre la siniestralidad en la construcción. Pese a esa dificultad para cuantificar los accidentes de trabajo a nivel mundial, se estima que en el mundo mueren cada año 350.000 personas por accidentes de trabajo, de los cuales 60.000 ocurren en obras de construcción.

La lapidaria cifra es parte de los resultados que se revelan en el artículo "Gestión de prevención de riesgos laborales en las obras de ingeniería civil", realizado por los académicos María Carmen Rubio, Antonio Menéndez y Germán Martínez, de ETS de Industriales de la Universidad de Málaga, texto que es reproducido en el último número de la Revista Ingeniería de Construcción, publicación cuatrimestral del Departamento de Ingeniería y Gestión de la Construcción de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica de Chile.

Los académicos agregan que si se convierten las 60.000 muertes anuales que ocurren en el mundo por trabajos en la construcción, se llega al aterrador promedio de un fallecimiento cada diez minutos trabajados en el planeta.

Dicha conclusión trae inmediatamente a la memoria los lamentables hechos ocurridos el 1 de diciembre en Las Condes, cuando siete trabajadores murieron durante las obras de construcción de un edificio. El mortal accidente provocó también que otros 20 operarios resultaran heridos tras el deslizamiento de un andamio desde el piso 14° de la obra. El siniestro se habría producido tras realizar un minuto de silencio por la muerte de un compañero, ocurrida el día anterior.

Un hecho similar, aunque de menores consecuencias, se produjo el 13 de diciembre pasado, cuando cinco trabajadores cayeron desde una altura de aproximadamente cuatro metros, luego que cediera una loza de cielo que estaban instalando en la ampliación de la Facultad de Odontología de la Universidad Andrés Bello. Por suerte, no hubo víctimas fatales, y sólo dos empleados, identificados como José Godoy y Manuel Gaete, debieron ser trasladados al Instituto de Seguridad del Trabajador (IST), debido a que presentaban fracturas múltiples.

Rentable prevención

Para los especialistas españoles, la razón de tan alto nivel de accidentabilidad y muerte se debería a que si bien "a lo largo del tiempo se han producido grandes avances en los procedimientos de construcción, así como se han puesto en marcha la ejecucción de importantes proyectos de ingeniería civil; túneles de gran longitud, grandes viaductos, líneas de alta velocidad ferroviaria, sin embargo, los avances en las tecnologías de construcción no han ido acompañados de forma paralela en la prevención de accidentes de trabajo y disminución de las tasas de siniestralidad".

"Los accidentes de trabajo, además del importante coste social que supone la pérdida de una vida humana como consecuencia de su actividad laboral, constituyen un coste económico que finalmente repercute en la obra", agrega el artículo.

La investigación cita otro estudio, realizado en 1991 por P. Lorent, de la Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas de Luxemburgo, que determinó que el costo total de los accidentes de trabajo en la construcción es del orden del 3% del costo total de la obra.

Ese informe valora el costo de la prevención de riesgos laborales en 1,5% del total de la obra. De acuerdo a estos datos, y sin considerar el componente social que estos accidentes provocan en las personas, en sus familias y en su entorno, es posible afirmar, dice el artículo, "que prevenir los riesgos laborales resulta rentable desde todo punto de vista".

Los académicos europeos añaden que actualmente la realidad europea no es distinta a la del resto del planeta. Si bien las pequeñas y medianas empresas representan el 99,8% de todas las empresas de toda la Unión Europea, en este segmento se sigue una tendencia similar a la industria de la construcción, donde la gestión de prevención de riesgos laborales sigue siendo una asignatura pendiente, que tiene como consecuencia elevadas cifras de accidentes laborales en las obras.

Sin embargo, actualmente una serie de organizaciones relacionadas con la prevención de riesgos laborales han propuesto modelos de gestión específicos para las pyme constructoras. Entre estos modelos destacan:

*SAFE-T-CERT: Desarrollado en conjunto por la Federación de la Construcción en Belfast y la Federación de la Industria de la Construcción en Dublín, está basado en la documentación y norma OSHAS 18001/2, adaptado específicamente a la industria de la construcción, y recoge las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

*CHAS: (Contractor Health and Safety Assesment Scheme) Sistema desarrollado en 12 regiones del Reino Unido.

Pero Rubio, Menéndez y Martínez no son optimistas, a pesar del desarrollo de estos modelos a la medida para la industria de la construcción. Consideran que "puede decirse que los modelos de gestión de prevención de riesgos laborales de carácter general apenas se han aplicado en las empresas constructoras, y los modelos específicos, enfocados a las empresas constructoras, son muy escasos, casi inexistentes".

Es por eso, concluyen, que "los proyectos deben estudiar con detalle las condiciones de seguridad de los procedimientos de trabajo, y buscar soluciones que entra en los menores riesgos posibles para los trabajadores, utilizando los equipos de protección individual y protecciones colectivas más apropiados. Promotores y contratistas deben aunar esfuerzos para garantizar la ejecución de las obras con las mayores garantías de seguridad. No hay que olvidar que las inversiones efectuadas en medidas de seguridad proporcionan resultados beneficiosos no sólo para la economía de la obra, sino también para la economía del país".

(Fuente: El Mostrador / www.elmostrador.cl / Lino Solís de Ovando G.)