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Prensa

Director del Trabajo aboga por una mayor centralidad en la fiscalización de la seguridad y salud laboral

Christian Melis sostuvo en un seminario que es conveniente acabar con la pluralidad fiscalizadora en este ámbito que provoca, entre otros efectos nocivos, una superposición de funciones.

01/12/2015

Para el director del Trabajo, Christian Melis, ha llegado el momento de que el país abra un debate para resolver si la fiscalización de la seguridad y salud en el trabajo (SST) continúa en manos de varias instituciones o, respetando ciertos matices, la centraliza en un solo y potente organismo a cargo.

Melis intervino en el seminario "Impulsando una ley de promoción y prevención de Seguridad y Salud en el Trabajo", que contó con la participación de la Central Unitaria de Trabajadores, Subsecretaría de Previsión Social, Superintendencia de Seguridad Social, Asociación Chilena de Seguridad, Organización Internacional del Trabajo y la propia Dirección del Trabajo.

La autoridad fiscalizadora participó en un panel moderado por el coordinador de proyectos de la Fundación FIEL, Roberto Morales, y que reunió también al superintendente de Seguridad Social, Claudio Reyes, y al jefe de la División de Asesoría Legislativa y Coordinación Internacional de la Subsecretaría del Trabajo, Pedro Contador.

En su exposición, el director del Trabajo detalló todas las acciones de su institución para proteger la seguridad y salud de los trabajadores chilenos, facultad concedida en 1996.

Al respecto, resaltó que el 18 por ciento de las fiscalizaciones son en ese ámbito, pero, sobre todo, que el 25 por ciento de las sanciones aplicadas corresponda a esa materia, desplazando al segundo lugar al tema de jornada, que históricamente encabezaba las estadísticas.

Asimismo, citó que en el último período la DT efectuó 18.518 fiscalizaciones de SST en programas inspectivos nacionales y regionales. El foco fue puesto en los sectores más riesgosos, como construcción, forestal y agricultura, y en los más mortales, como minería y transporte.

No obstante todo ese esfuerzo, Melis lo matizó con el hecho de que solo 83 de los 505 fiscalizadores de terreno son prevencionistas de riesgo. La mayoría, explicó, tienen una formación generalista.

Añadió que ante esa falencia en los últimos concursos de ingreso al área inspectora se está optando por ese tipo de profesionales.

Entre otras cifras que mostró a los asistentes, Melis hizo hincapié en que la DT posee 16 direcciones regionales, 85 inspecciones provinciales y comunales, 31 inspecciones intermitentes y 5 centros de conciliación.

"Esta es la gran ventaja que tiene la DT sobre otros organismos: tiene una cobertura muy importante a nivel nacional. Es decir, estamos en 85 ciudades del país y, por lo tanto, tenemos más cobertura que muchas otras entidades fiscalizadoras", afirmó.

A su juicio, "es un plus de la DT en función del rol fiscalizador que pudiese llegar a tener y del futuro diseño más unitario y centralizado que podría tener la fiscalización laboral".

"DISCUSIÓN A NIVEL PAÍS"

Al llegar al punto arriba descrito, el director del Trabajo fue enfático para sostener que es necesaria una discusión a nivel país que zanje lo que, a su modo de ver, es una disyuntiva: "Porque seguimos teniendo una pluralidad de instituciones que fiscalizan o más bien centralizamos en una sola entidad las competencias fiscalizadoras generalistas; es necesario, entonces, dar una discusión y zanjar dónde debe estar centrado el rol fiscalizador en materia de seguridad y salud en el trabajo".

Su pretensión, aclaró, no significa que la DT sea a futuro el único órgano fiscalizador en este ámbito. Recordó que junto con su institución coexisten instituciones altamente especializadas, como la Directemar, Sernageomin, SAG, SEC, CChEN y DGAC, que vigilan lo que ocurre en materias marítimas y portuarias, mineras, agropecuarias, nucleares y aeronáuticas, respectivamente.

No es el caso de las Seremías de Salud, con las cuales la DT mantiene cierta duplicidad de funciones que hace, por ejemplo, que un accidente lo investiga la institución que llega primero.

"Parece que allí hay un doble esfuerzo", planteó, al tiempo que sostuvo que ello necesita de una definición.

Para él, de ser la DT la institución que aglutine la fiscalización en SST, habrá que hacer un esfuerzo importante de especialización, porque "están dadas las condiciones para avanzar hacia la especialización, pero se requiere meterle recursos y dotación".

Una respuesta a esa necesidad, concluyó, podría llegar del proyecto que reformula la actual ley de accidentes del trabajo y que lleva largo tiempo en el Congreso. Esa iniciativa, recordó, propone la entrega de las facultades fiscalizadoras a la DT, aumentando su planta inspectora: "Son 120 funcionarios nuevos que se asignarían a única y específicamente a la línea de fiscalización en materia de seguridad y salud en el trabajo en la DT".

"Por lo tanto, yo creo que si eso prospera y se hace un esfuerzo importante internamente con la especialización que tenemos hoy creo que eso puede significar tener un buen cuerpo de inspectores dentro de algunos años en esta materia", concluyó el director del Trabajo.