20/02/2026
La Dirección del Trabajo suspendió parcialmente las faenas de SQM Salar y Albemarle en la región de Antofagasta tras detectar graves deficiencias en las condiciones de higiene y seguridad de sus trabajadores. Las fiscalizaciones revelaron que ambas empresas incumplían el Decreto 594 al no proveer agua potable suficiente ni servicios higiénicos a la distancia legal permitida.
La Dirección de Trabajo suspendió parcialmente las labores en SQM Salar y Albemarle, dos de las empresas extractoras de litio que operan en el salar de Atacama, región de Antofagasta, por no contar con el mínimo de agua potable disponible para sus trabajadores y por la ausencia de servicios higiénicos conforme a los límites legales.
La fiscalización, que es parte de un programa focalizado en estas empresas que extraen el recurso natural y que se desarrolló durante tres días, fue encabezada por el director nacional (s) del Trabajo, Sergio Santibáñez, y coordinada por la Unidad de Fiscalización Focalizada del Departamento Inspectivo, dirigida por Hernán Larraín, en conjunto con la Dirección Regional del Trabajo de Antofagasta, liderada por Margarita López.
El Decreto 594 del Ministerio de Salud establece que los servicios higiénicos no deben ubicarse a más de 75 metros del área de trabajo y que el lugar de trabajo debe garantizar acceso a agua potable. Y si la empresa cuenta con un sistema propio de abastecimiento, debe mantener una dotación mínima de 100 litros de agua por persona al día.
En el caso de SQM Salar, firma fiscalizada el martes 17 de febrero en el Salar de Atacama y el jueves 19 de marzo en su planta de Litio Carmen ubicada en Antofagasta, se detectaron incumplimientos, ya que en la faena del Salar de Atacama los baños se encontraban a una distancia mínima de 250 metros aproximadamente y la provisión de agua potable se realizaba mediante botellas plásticas para trabajadores que se desempeñan a la intemperie. Esto provocó la suspensión parcial de la faena.
Además, durante el proceso de fiscalización también se suspendieron las labores de una empresa contratista por no proporcionar suficientes elementos de protección personal a sus trabajadores para enfrentar las inclemencias del tiempo, considerando las significativas oscilaciones térmicas propias de una faena ubicada a aproximadamente 2.300 metros de altura.
En el caso de la fiscalización en Salar del Carmen también se detectaron incumplimientos en materia de provisión de agua potable y servicios higiénicos. Se constató que los baños se encontraban a una distancia superior a la permitida por el DS N°594 y puntos de trabajo sin agua potable a disposición de las trabajadoras y trabajadores. En este caso, se suspendieron dos pozas específicas de la planta.
En el caso de la primera fiscalización en el Salar de Atacama, la empresa presentó este viernes 20 de febrero la documentación para levantar la suspensión parcial de la faena, lo que está siendo analizado por la Dirección Regional del Trabajo de Antofagasta, mientras siguen pendientes las correcciones en la planta del Salar del Carmen.
Por otro lado, en el caso de Albemarle, cuya fiscalización se realizó el miércoles 18 de febrero, se detectaron infracciones similares, dado que los baños se encontraban a más distancia que la mínima legal permitida por el DS N°594 y puntos de trabajo sin agua potable a disposición de las trabajadoras y trabajadores. También se verificaron incumplimientos en la entrega de elementos de protección personal en las dependencias del casino de la faena.
De acuerdo con la información entregada por la Dirección Regional del Trabajo de Antofagasta, la empresa Albemarle entregó entre el jueves 19 y el viernes 20 la evidencia fotográfica y videos de las correcciones realizadas en terreno a lo observado en la fiscalización. Con esto se verificó la instalación de baños y puntos de hidratación móviles y fijos para sus trabajadores.
Además, la firma hizo entrega de la planificación mensual para la disposición de puntos móviles de agua y baños en consonancia con las labores que realizan los trabajadores de la faena y una nueva disposición para el descanso de las personas que laboran como nocheros, situación que también les fue advertida en la fiscalización. Estas correcciones permitieron levantar la suspensión parcial de sus faenas en el Salar de Atacama.